
Un grupo de jóvenes con discapacidad por daño cerebral adquirido busca ayudar desde su experiencia a otros en su misma situación. Un acompañamiento clave para que, durante la larga vida que les queda por delante, puedan aprender a vivirla, como vueltos a nacer.
El daño cerebral adquirido es un fenómeno especialmente difundido entre los jóvenes. Ya sea por accidente de tránsito o en la vía pública, como así también por episodios de ACV o un fuerte traumatismo de cráneo muchas personas en plenitud de su vida se ven ante la realidad de tener su capacidad cerebral reducida. Como consecuencia de ese daño irreparable, se abre una nueva etapa en sus destinos.
A partir de esta traumática experiencia compartida, un grupo de jóvenes le dio vida a Ultreya, una organización que busca transmitir los conocimientos aprendidos por ellos para transmitirlos a otros que están en esa misma realidad.
El nombre de esta ONG es más que alentador: Ultreya es una palabra del latín que significa «más allá»; es un saludo entre peregrinos del Camino de Santiago de Compostela, en España, usado para dar aliento en la caminata. Como señalan en su página web: «Decir Ultreya! es decir: avanzar con coraje»
Una de las integrantes de Ultreya, Agustina Colombo, señaló que el grupo surgió como forma de ayudar a personas que sufren daño cerebral adquirido y que deben hacer frente a una nueva realidad en la que «lo nuevo, lo desconocido nos da miedo. Nos bloquea en el accionar. Para eso estamos, para acompañar».
Esta ONG centra su trabajo en la reinserción social y laboral, además de «contener, acompañar, aconsejar. Brindamos consejos y estrategias para poder encontrar una nueva oportunidad», remarcó Colombo.