
Según la organización humanitaria internacional Human Rights Watch, más de tres de cada cinco personas que respondieron a una nueva encuesta en línea en 28 países se oponen al uso de sistemas de armas. Se trata de los comúnmente conocidos como “robots asesinos”. Estas máquinas asesinas seleccionan y atacan objetivos sin intervención humana.
La encuesta, realizada en diciembre de 2020 por la empresa de investigación de mercado Ipsos, fue encargada por la Campaña contra los Robots de Combate, cofundada por Human Rights Watch.
No a los robots asesinos
El 62% de los encuestados dijo que se oponía al uso de sistemas de armas letales autónomas, también conocidas como armas totalmente autónomas. En tanto, un 21% apoya dicho uso y un 17% dijo no estar seguro. De los participantes con una opinión firme, el 75% se opuso.
Mary Wareham, directora de incidencia de la división de armas de Human Rights Watch y coordinadora de la Campaña contra los Robots de Combate, «las preocupaciones del público sobre la automatización del uso de la fuerza es un mensaje claro a los líderes políticos para que actúen ahora. Existe una necesidad imperiosa de proteger a la humanidad iniciando negociaciones ahora para prohibir los robots
Las mujeres, con más rechazos
La oposición es fuerte tanto entre las mujeres (63%) como en los hombres (60%), aunque los hombres son más proclives a estar a favor del uso de estas armas (26%) en comparación con las mujeres (16%).
El rechazo a los robots asesinos también es fuerte en todas las generaciones y aumenta constantemente con la edad: del 54% para las personas de 18 a 35 años al 68% para las de 50 a 64 años.
La encuesta de Ipsos de 2020 también preguntó a quienes se oponen a los robots asesinos qué es lo que más les preocupaba. Dos tercios (66%) respondieron que los sistemas de armas letales autónomos “cruzarían la línea de lo moral porque no se debería permitir que las máquinas maten”. Más de la mitad (53%) dijo que “sería imposible asegurar la rendición de cuentas de los robots asesinos” y hay oposición (42%) debido a la preocupación de que estas armas estén sujetas a fallas técnicas.
Los resultados generales de la encuesta son casi los mismos que los de un sondeo idéntico sobre robots asesinos realizado por la misma compañía en 26 de los mismos países en diciembre de 2018, que encontró que el 61 por ciento se oponía, el 22 por ciento no se oponía y el 17 por ciento no estaba seguro.
Cumbres por los robots asesinos
Todos los países encuestados por Ipsos han participado desde 2014 en reuniones diplomáticas sobre preocupaciones planteadas por los sistemas de armas letales autónomas. Esas conversaciones llevan estancadas desde noviembre de 2020, cuando la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC) no llegó a un acuerdo sobre su programa de trabajo para 2021.
La Campaña contra los Robots de Combate es una coalición de rápido crecimiento formada por 172 organizaciones no gubernamentales en 65 países que está trabajando para prohibir las armas totalmente autónomas.
“La opinión pública contra las armas totalmente autónomas no ha disminuido”, señaló Wareham.
“Ahora es el momento de tomar fuertes medidas preventivas, no de una mayor inacción diplomática”. Para más información detallada sobre la encuesta, véase a continuación.