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Atentados en París: La solidaridad afloró en medio del dolor

La cadena de sangrientos ataques terroristas que asolaron a la capital francesa provocaron una movilización nacional sin precedentes en ese país.

La noche del pasado viernes 13 de noviembre, Francia vivió el mayor golpe terrorista de su historia, algo que, sin embargo, ha provocado también una respuesta sin precedentes. Mucho se habló de la activación de la máxima emergencia y el despliegue del Ejército y la policía, pero también había otros profesionales trabajando durante la tragedia. Por ejemplo, miembros de la Cruz Roja, que fue uno de los primeros cuerpos en llegar a los escenarios de la catástrofe.

Los miembros de la Cruz Roja, fueron de los primeros cuerpos en llegar a los escenarios de la catástrofe.

«Enviamos 54 ambulancias a los diferentes lugares. Es una movilización excepcional porque los miembros de la Cruz Roja francesa son voluntarios y todas las personas, el jefe del dispositivo, los chóferes, etc., también», explica Patrice Delain, director de la agencia de socorrismo de la Cruz Roja en diálogo con RT.

Unos voluntarios que, explica, están acostumbrados a tratar accidentes y desastres naturales, pero recibir víctimas de acciones violentas les expone incluso a ellos, al trauma. «Cuando estás dentro de la acción tienes que concentrarte en salvar al mayor número de personas posible. Ese es nuestro principal cometido, pero nosotros somos como cualquier otra persona, nos afecta lo que ocurre. Somos un colectivo vulnerable pero eso no quita que no tengamos que tener la cabeza fría», afirma Delain.

Otros héroes anónimos fueron los taxistas. Muchos, desoyendo el toque de queda, intentaron ayudar en todo lo que pudieron. «Decidí seguir trabajando y aunque era peligroso no podía irme a mi casa sin ayudar a evacuar París, porque todas las estaciones de metro estaban cerradas», cuenta el taxista Ba Mamadou.

Otros héroes anónimos fueron los taxistas. Muchos, desoyendo el toque de queda, intentaron ayudar en todo lo que pudieron.

Esa noche los hospitales de París activaron el plan blanco de emergencia y crisis, aprobado a principios del año 2000: una forma de planificar la puesta en marcha rápida y racional de los medios indispensables en caso de afluencia de víctimas. Los médicos franceses, en huelga desde el viernes, no dudaron en suspenderla.

Los hospitales de París activaron el plan blanco de emergencia y crisis, aprobado a principios del año 2000: una forma de planificar la puesta en marcha rápida y racional de los medios indispensables en caso de afluencia de víctimas.

En el hospital George Pompidou, uno de los siete centros públicos donde se están atendiendo a la mayoría de víctimas, se formaron una de las mayores colas de personas que se acercaron para donar sangre voluntariamente. La respuesta fue tan masiva, que de momento, no son necesarias más donaciones.

«Los parisinos se han volcado en donar sangre. Ha sido un movimiento de solidaridad verdaderamente emocionante. Los cirujanos y anestesistas han estado en primera línea; se trata de heridas de cirugía de guerra. Médicos que estaban de vacaciones y de paso por París atendieron la llamada de ayuda para asistir a los heridos», relata Jean Paul Hamon, presidente de la Federación de Médicos de Francia.

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Director de Voz por Vos. Locutor, periodista y docente. Conductor de "Ventana Abierta", lunes a viernes de 12 a 14 (FM Milenium -FM 106.7-). Columnista de temas sociales en Radio Ciudad y docente en la escuela de periodismo ETER.
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