Noticias

Nora y Eduardo Iglesias: «Para los que tienen poder y dinero hay impunidad»

«Impericia, negligencia y corrupción», denuncian a 25 años de que su única hija, Marcela Brenda, de seis, fuera muerta por una escultura colocada ilegalmente en el paseo porteño que hoy lleva el nombre de la víctima. «Más temprano que tarde conseguiremos justicia», señalaron, ante la impunidad de los acusados.

por Lucio Casarini

«Nosotros íbamos con toda la felicidad un día a dejarla en un parque para que se divirtiera, que viniera acá a un juego y terminó perdiendo la vida».

Eduardo Iglesias sintetizó de esa manera la tragedia impune de Marcela Brenda, su única hija, muerta a los seis años hace un cuarto de siglo, el 5 de febrero de 1996. La niña fue aplastada por una escultura puesta de forma ilegal en el paseo que hoy lleva su nombre, en los Bosques de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires.

«Que este tipo de injusticia termine, sea para Marcela o para cualquiera de las demás víctimas, también las probables, porque nunca se sabe; uno siempre tiene miedo de que a sus hijos les ocurra algo, es lógico».

Eduardo y su esposa Nora, mamá de la niña, colocaron flores en el lugar acompañados por un centenar de personas, entre familiares, amigos y representantes de entidades civiles. Depositaron el obsequio junto a la placa y el jacarandá que fueron los primeros hitos puestos allí en honor de la niña, ambos iniciativa de la Asociación Amigos del Lago de Palermo.

«Si seguimos aquí es porque somos optimistas», dijo Nora; «porque estamos seguros de que si no bajamos los brazos, seguimos luchando, más temprano que tarde conseguiremos revertirlo y lograr una verdadera justicia».

«Nos queda la posibilidad en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero se viene demorando, y además nos queda este pequeño espacio alrededor del jacarandá».

Los padres esperan, respecto del homicidio de su hija, una respuesta de ese organismo que tiene sede en la ciudad de Washington y pertenece a la Organización de Estados Americanos. En simultáneo, denuncian la usurpación del Paseo por parte del Polo Gastronómico Arcos de Buenos Aires, que explota comercialmente los 20 locales del viaducto ferroviario que atraviesa la zona.

Además de los Iglesias, durante el homenaje hablaron Beatriz, hermana de Nora; Osvaldo Guerrica Echevarría, presidente de la Asociación Amigos del Lago de Palermo; Silvia Irigaray, miembro como los Iglesias de la Asociación Civil Madres del Dolor; Matías Garrido, integrante del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, dependiente de la Unesco; y María José Lubertino, exlegisladora y funcionaria.

Otros familiares de víctimas presentes fueron Isabel Yaconis, Viviam Perrone y Silvia Fredes, asimismo de la Asociación Civil Madres del Dolor; Cristina y Enrique Schott; Ana y Oscar Castellucci; y Victoria y Guillermo Bargna.

Nora y Eduardo Iglesias en el Paseo que lleva el nombre de su hija, en el 25 aniversario del crimen.

«Acá estamos peleando»

«Les agradecemos que nos acompañen y el que no puede venir no importa», dijo Beatriz Ribaudo, la hermana de Nora, como introducción, en referencia a la pandemia, «porque sabemos que es un virus muy bravo; vamos a usar barbijo para que no haya contagios; por las dudas, tomamos más recaudos que los exigidos».

«Y bueno, acá estamos peleando contra otros virus, como la justicia», deslizó; «ustedes vieron el avasallamiento alrededor del jacarandá; mesas, falta no se ya qué ¿no?», agregó sobre la usurpación del Paseo.

«Antes de las palabras, los papás van a poner una ofrenda floral en el jacarandá que plantaron en homenaje a Marcela los Amigos del Lago de Palermo; si quieren los acompañan».

«Agradecemos la adhesión de algunos que no puede estar presentes, como Raquel Witis, de la Asociación Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte, y Adrián Camps, exlegislador porteño».

«Todos se preguntan por qué»

«Es mucho 25 años, por eso lo escribí», dijo Nora Iglesias, con un papel en las manos, mientras Eduardo le sostenía el micrófono, después de depositar las flores.

«Muchos años vinimos hasta acá para homenajear a Marcela con nuestras voces, nuestros carteles, nuestras banderas», comenzó a leer, «y hasta pusimos en una oportunidad un delantalcito [carteles similares a pequeños delantales de jardín de infantes] con la foto de Marcela, pidiendo justicia, sobre los árboles».

«También vinieron los candidatos a intendente [elecciones porteñas de 1996] a plantar el jacarandá. Por diez años esperamos un juicio que no fue y la respuesta de la Corte Suprema [que cerró la causa en 2007] fue aún peor».

«También concurrimos durante estos años a varios programas de radio y televisión. El día que hubiera cumplido los 15 años entregamos una flor con un mensaje en la puerta de los Tribunales de Talcahuano [en 2004].»

«Por iniciativa de la Asociación Amigos del Lago de Palermo se presentó un proyecto en la Legislatura porteña para que este espacio llevara su nombre. Todos firmaban y pedían formularios para firmar; se sumaban compañeros de trabajo, vecinos, amigos, madres; llovían los formularios completos; y así se aprobó la ley 2366 [de 2007], que creó el Paseo Marcela Brenda Iglesias.»

«Si hoy tuviéramos que firmar pasaría exactamente lo mismo, porque todos la recuerdan y todos se preguntan por qué por Marcela no hubo justicia».

«Después de que se creó este Paseo, la Municipalidad no lo inauguraba, hasta que tomamos nosotros la iniciativa de hacerlo por nuestra cuenta [en 2010]; fue un momento hermoso, muy emotivo; cortamos la cinta, repartimos recordatorios».

«También pasaron muchos años para poder acceder a este lugar, porque tenía un gran cerco [colocado sin permiso por Panter SRL, la concesionaria con responsabilidad en la tragedia] que nos impedía avanzar. Por alguna hendija íbamos mirando al pequeño jacarandá que iba creciendo y después de un tiempo sus hojas empezaron a aparecer por encima de esa tapia, como diciendo: aca estoy.»

«Un día, cuando íbamos a realizar un acto, como por milagro esa tapia había desaparecido y así pudimos juntarnos alrededor del jacarandá y rendir el homenaje».

Nora y Eduardo Iglesias con otros familiares de víctimas. Viviam Perrone, Silvia Fredes, Silvia Irigaray e Isabel Yaconis son de la Asociación Civil Madres del Dolor, como los padres de Marcela. También están Cristina Schott, Ana Castellucci, y Victoria y Guillermo Bargna.

«Tanto tiempo, tanto amor»

«Contra toda legislación», siguió leyendo Nora Iglesias, «sin estudio de impacto ambiental, se instaló en el Paseo un Polo Gastronómico; está prohibido, pero para Panter y otros que tienen poder y dinero hay permiso e impunidad».

«Hoy el espacio dedicado a su memoria está concesionado por las empresas del Polo Gastronómico, que colocan sillas, mesas y tinglados; esto es una total falta de respeto a la memoria de Marcela».

«Ya pasaron 25 años de lucha y decimos: tanto tiempo, tanto amor; porque este homenaje es un acto de amor por Marcela y todas las otras víctimas que mueren por la negligencia, la especulación y la impunidad».

«Colocan las cosas así nomás y no es por falta de recursos, es por falta de amor al prójimo y desprecio por el otro. Si tan solo pensaran por un momento cómo hacemos las madres con los hijos, que tomamos la precaución de que esto te puede lastimar, esto es peligroso, acá hay que poner una protección; se evitarían posibles accidentes.»

«Pero ellos carecen de ese amor humano y solo les interesa la ganancia, el dinero y la especulación por el otro; las demás personas para ellos no importan».

«Aparte de los que mueren por especulación, negligencia y desprecio, hay otras víctimas que son salvajemente golpeadas o abandonadas en la vía pública, que reciben todo tipo de maltrato; por eso estamos acá, en este sitio donde nos reunimos con gente que busca que haya un mundo mejor».

«También formo parte de la Asociación Madres del Dolor, que va por ese camino; todas juntas tenemos la misma idea; a pesar de lo que nos pasó: perdimos a Marcela, no hubo justicia, hasta está usurpado el Paseo que lleva su nombre».

«Agradecemos a todos los que nos acompañan, en medio de esta pandemia se han dirigido hasta acá; como diría Marcela: son tan buenas personas que tienen corazones en las manos; muchas gracias».

«Más que agradecidos»

«Tuvimos la idea, como años anteriores», dijo Eduardo Iglesias, «de colocar un bouquet de flores sobre la placa donde está el jacarandá de Marcela para que mientras vamos haciendo el acto vamos disfrutando y sabemos que está allí».

«Porque ocurrió otras veces que uno lo deja cuando se va y no sabe cuánto dura eso; entonces, por lo menos tener esa consideración de la gente es importante también; que tenga una significancia».

«Y estamos más que agradecidos, la verdad es que estamos muy satisfechos con nuestra convocatoria».

«Marcelita siempre presente»

«Es muy emocionante para todos nosotros», dijo Silvia Irigaray, «sobre todo que no nos vemos desde febrero y Marcelita hoy nos volvió a unir».

«Palabras del corazón que tengo ganas de decirles. Hace pocos días fue el patrono de San Blas, que es el que protege las gargantas; bueno, le pedimos a San Blas que proteja sus gargantas, papá y mamá de Marcelita, para que sigan teniendo fuerza para pedir, exigir, la justicia que merece esta pequeña».

«Nosotras como Asociación Civil Madres del Dolor la vamos a acompañar; así que Marcelita siempre presente».

Eduardo y Nora Iglesias colocan flores en el Paseo que lleva el nombre de su hija, en el 25 aniversario del crimen.

«Demasiado fuerte»

«Muchas gracias Nora y Eduardo», tomó el micrófono Osvaldo Guerrica Echevarría; «25 años después, casi una vida ¿no?; éramos 25 años más jóvenes».

«La única esperanza que me queda surge cuando veo ese jacarandá hermoso, cómo ha crecido y lo lindo que está; después, hablar de todo esto construido sobre el Paseo sería acusar a muchos funcionarios y hoy no tengo ganas, es demasiado, demasiado fuerte».

«Nada más, en nombre de los Amigos del Lago de Palermo, 25 años después, nos estamos viendo, gracias».

«Sabemos que se puede»

«Bueno, qué decir, estar acá 25 años después», suspiró María José Lubertino; «creo que muchas y muchos de nosotros que estuvimos durante todos estos 25 años también tenemos una gran emoción».

«Comentaba con una de las mamás que estos son tiempos donde todos los días estamos saliendo por alguna causa, porque todos los días del año uno tiene que asistir a alguna actividad donde venimos a defender nuestros derechos frente a hechos de corrupción o hechos de impunidad».

«En esta misma semana, no puedo dejar de mencionar, el caso de Natalia Melmann, se cumplieron 20 años y estuvimos allí en Pinamar y todos los años que podemos también estamos».

«Estuvimos acompañando a los familiares de Iron Mountain por ese terrible incendio; son siete años de impunidad; y no voy a mencionar acá a cada papá, a cada mamá, porque nos conocemos muy bien desde hace muchos años.»

«Son años de acumular fuerzas en conjunto, pero también de luchar contra un sistema judicial y un sistema político en muchos casos que han tratado de tapar o poner bajo la mesa los problemas y las causas que llevaron a perder vidas».

«Creo junto con la mamá de Marcela que si seguimos estando aquí es porque seguimos teniendo fe en que la justicia llega, aunque a veces sea tarde».

«No vamos a bajar los brazos hasta que todos y cada uno de estos casos tenga la solución final que merecen con el juicio, con el castigo y con la verdad».

«Creo que las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo en ese sentido son un ejemplo muy grande para nuestro pueblo y para todos y cada uno de nosotros en particular; porque ellas lograron en algunos casos, y en otros casos todavía están en vías de lograrlo, justicia o recuperar a sus nietos».

«Entonces, con ese gran ejemplo que tenemos nosotros acá en la Argentina, no hay modo de bajar los brazos, porque sabemos que se puede».

Cartel del Paseo de Marcela.

«Vamos a seguir estando»

«Yo estuve acá desde el primer día», continuó María José Lubertino; «recuerdo y siempre vuelve a mí que yo estaba embarazada de mi hijo mayor cuando fue el luctuoso accidente, porque no es un accidente la pérdida de Marcela; estaba haciendo campaña por la Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires».

«Durante todos estos años ha sido para nosotros una preocupación la falta de controles en la Ciudad de Buenos Aires, la falta de controles que hace que haya derrumbes, la falta de controles que permite que haya incendios, la falta de controles como en este caso».

«Hemos tenido muchísimos casos; bueno, qué decir de los accidentes en los boliches: Cromañón, Beara; hemos acompañado a los papás y a las mamás en todos estos hechos terribles que se llevan la vida de jóvenes.»

«Junto con Osvaldo [Guerrica Echevarría], los Amigos del Lago y muchas otras organizaciones que ahora estamos nucleadas en la coordinadora La Ciudad Somos Quienes la Habitamos, que es la suma de muchísimos trabajos barriales; venimos defendiendo los espacios verdes, los espacios públicos».

«En ese sentido también es gratificante para nosotros que los papás de Marcela hayan acompañado, más allá de su búsqueda de justicia por su hija, esta causa de la defensa del espacio verde y del espacio público».

«Creo que es muy importante que tengamos esta convocatoria 25 años después con tantos amigos y gente que los quiere y muchos otros que tal vez no tenemos el vínculo personal, afectivo, pero que siempre estamos acá porque nos gustaría que si a nosotros nos pasa esto, otros hicieran lo mismo que estamos haciendo».

«El único motivo por el que estamos acá es que nos ponemos en el lugar de quienes pasan por esta situación, así que bueno, vamos a seguir estando, vamos a seguir acompañando la causa en la medida de nuestras posibilidades».

«Y vamos a seguir luchando para que el Paseo Marcela Iglesias vuelva a ser y sea el espacio verde y público que todos nos merecemos en este bello Parque Tres de Febrero; un abrazo del alma porque no nos podemos besar, beso grande».

«Siempre alguna sorpresa»

«Hacemos todo a pulmón», dijo Eduardo Iglesias; «sería más fácil si cada orador tuviera un micrófono, pero es pedir demasiado; igual no es mala la idea».

«Estamos agradecidos por tantos años que nos han acompañado, tantos amigos y gente, estos 25 años que nos tienen acá reunidos de nuevo y siempre con alguna sorpresa. Ahora vemos que se ocupó el único espacio de cantero que quedaba libre y otras sillas que han colocado en otras zonas del Paseo; han puesto con hormigón, colocaron mesas allí donde no corresponde; siguieron avanzando.»

«No quiero hacer hincapié solo en la negligencia del Gobierno de la Ciudad durante años y años, sino también en la complicidad de los Gobiernos Nacionales que hubo».

«Porque los arcos ferroviarios se ocupan por empresas multinacionales a las que les han dado la concesión entre la Ciudad y la Nación; y no se pelean, siempre están de acuerdo, porque para un tango hacen falta dos, para bailar».

«Para denunciar esta corrupción está el Estado Nacional por un lado y el Estado de la Ciudad por otro; vivimos esto durante 25 años y antes también, cuando lo denunciaba Osvaldo Guerrica Echevarría. Ellos [los Amigos del Lago de Palermo] fueron de las primeras organizaciones no gubernamentales, a partir del año 1990, que dijeron que estos espacios deberían ser un sitio de juegos, de recuerdo de Marcela.»

«Y todos vimos que no ocurrió nada de eso, son todos locales de empresas que solamente producen un rédito a costa de otros que les facilitan, porque también están los intereses creados.»

«Nosotros hacemos nuestra parte, ellos que hagan la suya; nosotros reclamamos que el Paseo sea solo una zona parquizada, que se retiren estos elementos; hay personas que tienen más conexión; nosotros ya lo hemos denunciado, lo hemos hecho en varias oportunidades en años anteriores, que esto no correspondía; bueno, quería hacer un redondeo».

Volante del 25 aniversario del crimen.

«Una reparación integral»

«Que increíble, 25 años», se espantó Matías Garrido; «creo que para todos es inconcebible que no tengamos justicia como comunidad».

«Quiero decir dos cosas; primero un reconocimiento a la familia de Marcela por todo el recorrido que ha llevado adelante con mucha dignidad, gran altura, gran fortaleza, en lo que tiene que ver con que el Estado reconozca la responsabilidad sobre este hecho».

«En estos momentos el tema trata en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; se ha admitido; esperemos que no se demore más en expedirse».

«Y que el Estado argentino pueda además dar un paso sin esperar esa respuesta; y un paso adelante, reconociendo su responsabilidad, haciendo una reparación integral a la familia y a todas las personas que se han visto afectadas por este hecho; y por supuesto que dé garantías de no repetición de estas situaciones».

«Acá se ha hablado de hechos de corrupción, falta de justicia, falta de acceso a la justicia y una serie de violaciones a los derechos humanos que ha sufrido la familia por este hecho trágico».

«En segundo lugar, quiero reconocer la labor incansable que lleva la familia, parte también de la Asociación Madres del Dolor, que hace un trabajo para la comunidad inmenso, apoyando a otras víctimas y allegados de víctimas en su búsqueda de justicia, en contra de la impunidad, contra todo tipo de violencia; violencia de género, violencia institucional; acá hay grandes referentes de esos temas».

«Me parece muy importante que nosotros podamos apoyar esa labor, acompañarlos y rendirles homenaje como lo estamos haciendo, junto con la familia, junto con las Madres del Dolor y con todos aquellos que queremos una sociedad mejor, sin corrupción, sin impunidad y con justicia».
«Muchas gracias, que esto sea en memoria de Marcela, un homenaje y reconocimiento a 25 años».

«Son todos ineptos»

«Aunque son 25 años, una fecha tan emblemática», dijo Eduardo Iglesias, «uno piensa que Marcela murió ayer; porque para los familiares, los que pasamos por esta situación, es como si nuestra hija hubiera fallecido ayer y nosotros nunca pudiéramos llegar a tiempo».

«Esa carrera contra el tiempo ya nos encuentra 25 años después, así que más que agradecidos por tanto recibido y tanta preocupación y tanto interés, para que se esclarezca el tema judicial, que la Comisión Interamericana resuelva».

«Porque parece ser que está medio estancado el tema; nosotros hicimos algunos intentos, pero quedaron a medias tintas; esperemos que eso se resuelva, porque los intentos los hicimos, hemos hablado con diferentes personas; pero bueno, quedó todo medio incloncluso».

«Queremos que el Estado Nacional en cualquier Gobierno que sea, este, el próximo o el que nos tenga con vida, dé una resolucion favorable».

«Marcela terminó perdiendo la vida por la impericia, por la negligencia, por la corrupción de todos los Gobiernos; no diferencio unos de otros; para mí son todos iguales, son todos inútiles, son todos ineptos; nunca han hecho nada».

«Por eso tampoco hay nadie de la otra parte para poder refutar lo que yo estoy diciendo en este momento; porque después no sirve; yo lo estoy diciendo ahora, pero no aparece nadie con una opinión contraria; quiere decir que algo de razón tengo; Nora también».

«Cuando digo esto también quiero hacer hincapié en que acá está una de las partes, pero nunca viene la otra parte para decir: yo soy responsable de esto, porque pertenezco adonde sea, la Ciudad, la Nación; nunca hemos tenido esa oportunidad, pero la podemos manifestar acá gracias a ustedes».

Flores dejadas por los Iglesias junto a la placa y el jacarandá.

«Tenía muchos sueños»

«Marcela tenía solo seis años», concluyó Nora Iglesias, «tenía toda una vida por delante, nosotros la íbamos acompañando en el camino que ella quisiera seguir; tenía muchos sueños y quedó todo trunco; pero bueno, nosotros la recordamos siempre, día a día».

«Gracias a todos por tan concurrida reunión», se despidió Eduardo, «los abrazamos así, simbólicamente».
.

SHARE
PUBLICACIONES RELACIONADAS
Hay cientos de evacuados en Entre Ríos por violentas tormentas
Nora y Eduardo Iglesias: "Esperamos que eleven la causa a la Corte Interamericana"
Vigo: La ciudad en donde las mujeres deciden dónde para el colectivo

Deje su comentario

*