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Vietnam: "Mi padre y mi abuelo eligieron el silencio; ahora es mi momento y tiene que ser diferente"

Crece el repudio por el encarcelamiento de una bloguera que se hizo famosa con el seudónimo de Mamá Hongo. Los Reporteros sin Fronteras denuncian que el Gobierno es un enemigo global de Internet.

por Lucio Casarini
«Cada persona posee solo una vida, pero si tuviera la oportunidad de elegir otra vez, seguiría optando por mi camino», dijo la bloguera Nguyen Ngoc Nhu Quynh, conocida por el seudónimo de Mamá Hongo, ante el tribunal que minutos después, en un juicio que duró solamente un día, la condenó a diez años de prisión por supuesta «propaganda contra la República Socialista de Vietnam». Ocurrió el 29 de junio de 2017.
La progenitora de la acusada, que estaba viendo la escena por televisión en una sala contigua, pues tenía prohibido presenciar el litigio, aplaudió a su hija instantáneamente. «Golpeé mis manos dentro de la habitación; veinte efectivos de seguridad me miraban muy enojados; sin embargo, no tuve miedo; me sentí bien, muy satisfecha con ella», relató la mujer por teléfono al diario inglés The Guardian. «Mi hija ha hecho algo normal en una sociedad anormal, por lo que tiene que pagar el precio de la prisión».
La condenada tiene 39 años y es fundadora de la Red de Blogueros Vietnamitas (Mangluoiblogger.blogspot.com). Paralelamente, es madre soltera de una niña de doce años y un varón de cinco, y es una trabajadora independiente que cuando estaba libre ejercía su oficio de guía turística.
En la última década y pico, sus escritos y su participación en manifestaciones callejeras pacíficas contra la violencia institucional, la corrupción económica, la destrucción del medio ambiente y otros estragos la convirtieron en una voz de creciente influencia.
«Debería ser liberada sin demora», dijo Shawn Crispin, representante en el Sudeste Asiático del Comité para Proteger a los Periodistas (Cpj.org). «El único crimen de Nguyen Ngoc Nhu Quynh es expresar su opinión y luchar por los derechos humanos», dijo Brad Adams, director regional de Asia de la organización Human Rights Watch.
«El alcance excesivamente amplio y mal definido de esta ley hace que sea demasiado fácil anular cualquier tipo de opinión disidente y detener arbitrariamente a personas que se atreven a criticar las políticas del Gobierno», dijo Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; su análisis se refiere a la norma citada como argumento para el castigo, el artículo 88 del código penal, que pena la «propaganda contra el Estado».
La República Socialista de Vietnam, situada sobre la costa oriental de la península de Indochina, en el sudeste asiático, es uno de los últimos estados del mundo con un sistema comunista y de partido único; los otros son sus vecinos China y Laos, y la lejana isla de Cuba.
Vietnam se declaró independiente del imperio colonial francés en 1954 y programó la creación de una república en 1956; pero el enfrentamiento entre el norte y el sur demoró el proceso dos décadas; el gobierno unificado comenzó recién en 1976, después de una guerra infernal que, según algunos, provocó cerca de cuatro millones de muertos. Uno de los aspectos más dramáticos del conflicto fue la fracasada intervención estadounidense; el número de soldados norteamericanos en territorio vietnamita llegó a sumar 500 mil.
La primera vez que las autoridades pusieron sus garras sobre Mamá Hongo fue en 2009, cuando clausuraron su blog y la arrestaron por nueve días; la mujer había denunciado atropellos en el sector minero; específicamente, en un proyecto de capitales chinos dedicado a la bauxita, roca de la que se extrae el aluminio.
Desde entonces, la mujer sufrió sucesivas privaciones de la libertad y otros hostigamientos; hasta que en 2016 fue detenida definitivamente mientras intentaba visitar a un disidente político encarcelado. Este último encierro de la bloguera se prolonga hasta la actualidad, pues derivó en el juicio condenatorio.
«No quiero que mis hijos tengan que luchar y hacer lo que estoy haciendo en este momento», escribió Mamá Hongo en Mangluoiblogger.blogspot.com. «Si mi hijo crece y es completamente ignorante sobre esta sociedad, entonces su alma estará pudriéndose y muriendo lentamente», reflexionó también. «Mi generación ha crecido en un escenario de falta de conciencia general y conocimiento, ya que nuestros predecesores, mi padre y mi abuelo, eligieron el silencio para preservar su propia seguridad; ahora es mi momento y tiene que ser diferente».

La Muralla de Bambú

Nguyen Ngoc Nhu Quynh comenzó a usar el alias de Mamá Hongo (en vietnamita Me Nam) en 2006, después de dar a luz a su primogénita. Como llamaba cariñosamente Hongo a la beba, al involucrarse en un foro virtual de maternidad le pareció simpático identificarse con ese seudónimo que más tarde, imprevistamente, le daría fama mundial.
Por la misma época ocurrió el acontecimiento que despertó su espíritu de denuncia: la visita a un hospital público abarrotado de gente pobre y desesperada que nadie atendía. Se sintió impotente; algo había que hacer; entonces decidió abrir un blog. «¿Quién va a hablar si vos no lo hacés?», fue el lema del espacio que creó: Menam0.multiply.com.
Vietnam, un país históricamente basado en el cultivo de arroz, tardó décadas en recuperarse de la guerra previa a la unificación de 1976. Al principio, el gobierno se embarcó en una campaña de colectivización de granjas y fábricas. Mientras hasta 300 mil vietnamitas del sur —la zona derrotada— eran encerrados en campos de reeducación, donde realizaban trabajos forzados y sufrían torturas, hambre y enfermedades.
Hasta que el nuevo mileno cambió la suerte y empezó lo que algunos llaman el milagro económico vietnamita. Actualmente es uno de los países con mayor crecimiento del mundo, con base en sectores como la minería —sobre todo la extracción de bauxita—, la industria petrolera —que sitúa el país como tercer mayor productor del sudeste asiático—, la actividad manufacturera, las tecnologías de la información y la producción de alta tecnología.
El banco Goldman Sachs ha pronosticado que el país ascenderá al puesto 21 en el ranking de mayores economías del mundo en 2025. La consultora PricewaterhouseCoopers ha dicho que podría convertirse en la nación emergente de más rápido crecimiento para la misma fecha, con una tasa de crecimiento potencial de casi un 10 por ciento anual. El banco HSBC ha previsto que su producto bruto interno superará los de estados como Noruega, Singapur o Portugal para 2050.
Pero no todo lo que brilla es oro. Reporteros sin Fronteras (Rsf.org) incluye a Vietnam en la lista de 15 enemigos globales de Internet. La censura vigente en el país, que regula con notable amplitud el acceso público a la red virtual con medidas legales y técnicas, es conocido entre los especialistas como la Muralla de Bambú.
La Federación Internacional de Derechos Humanos (Fidh.org) ha manifestado su alarma por la reciente creación pe una unidad cibernética militar vietnamita; el escuadrón se llama Fuerza 47, tiene 10.000 miembros y se propone «luchar proactivamente contra las opiniones equivocadas».
«Me gustaría no tener que aceptar estos premios porque vivo en un país autoritario», dijo Mamá Hongo al ser reconocida como Defensora de 2015 por la organización sueca Defensores de los Derechos Civiles (Crd.org); la homenajeada faltó a la recepción porque se encontraba detenida; hizo estas declaraciones en diálogo con Radio Asia Libre (Rfa.org).
Otros premios de la bloguera son el Hellman-Hammett 2010 (otorgado por la entidad civil Human Rights Watch) y el Mujeres Coraje 2017 (del Departamento de Estado norteamericano). «No es apropiado y no beneficia el desarrollo de las relaciones entre los dos países», dijo el gobierno vietnamita en un escrito después de que Melania Trump, la primera dama estadounidense, anunciara este reconocimiento, que la bloguera tuvo que aceptar otra vez en ausencia porque estaba asimismo encarcelada.
La organización Proyecto 88 (The88project.org), que trabaja «por la libertad de expresión en Vietnam», según su lema, es otra de las voces que reclama por Mamá Hongo. El nombre de la entidad se refiere al cuestionado artículo 88 del código penal. Según el cálculo más reciente de la institución, hay 113 vietnamitas en condición de presos políticos, entre los cuales se cuentan 15 mujeres y prevalecen los miembros de minorías étnicas y religiosas.
«El papel de la Red de Blogueros Vietnamitas es tratar de conectar a todos los blogueros para que podamos protegernos y levantar nuestra voz juntos», explicó Mamá Hongo en Mangluoiblogger.blogspot.com. «Esto significa que dentro de Vietnam tenemos una red para luchar por la libertad de expresión y para tratar de difundir la verdad», agregó. «La gente me pregunta ¿por qué hacés esto? ¿por qué no te quedás en silencio como los demás y hacés una vida normal? Nosotros tenemos un rol, publicar la verdad; hago esto para el futuro de mis hijos».

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Director de Voz por Vos. Locutor, periodista y docente. Conductor de "Ventana Abierta", lunes a viernes de 12 a 14 (FM Milenium -FM 106.7-). Columnista de temas sociales en Radio Ciudad y docente en la escuela de periodismo ETER.
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