Historias

Silvia Fredes: «Hay flores, animales, luz y sobre todo está Martina»

«Trascender es seguir viviendo», dice el eslogan del mural gigantesco inaugurado en honor de su hija, que tenía 16 años cuando, hace cinco, fue víctima de la violencia vial. La obra puede verse en el Patio Gurruchaga del barrio porteño de Villa Crespo.

por Lucio Casarini

Es el mural más grande de la ciudad de Buenos Aires. Abarca 1.600 metros cuadrados de pared, la superficie de una cancha de fútbol profesional, cubiertos por la artista Victoria Ferreyra durante 40 días de trabajo con 400 litros de látex donados por el empresario Cristian Pugliese.

«Flores para Martina» se titula la obra de arte a cielo abierto dedicada a la hija única de Silvia Fredes, integrante de la Asociación Civil Madres del Dolor, y su esposo Oscar Miranda.

«Victoria de entrada nos dijo: yo no pinto muerte, pinto vida; y eso nos cambió la cabeza», cuenta la madre, «me dijo: a Martina, si me dejás, la vamos a hacer vivir en cada color, flores y sonrisas de este paseo».

La creación policromática cubre íntegros los dos muros que delimitan el Patio Gurruchaga del barrio porteño de Villa Crespo, una plaza que conecta la calle homónima y Serrano atravesando la manzana que estas forman con Jufré y Castillo.

La inauguración coincidió con el quinto aniversario de la tragedia de Martu, como llamaban a la chica, atropellada y muerta con 16 años por un automovilista en el mismo barrio, a dos cuadras del hogar de los Miranda.

El crimen ocurrió el 14 de febrero de 2016, cuando la damnificada volvía caminando con su novio y algunas amigas de celebrar el Día de los Enamorados.

«Entendí que se le podía dar vida y que podíamos dejar un mensaje sin algo trágico», continúa Silvia, que contactó a la muralista tras conocer la obra que esta hizo en el Parque Las Heras, otro espacio verde porteño, en memoria de Lola Chomnalez, víctima de la violencia sexual; «hay flores, animales, mucha luz y sobre todo está Martina».

«Honrar la vida»

La inauguración en el Patio Gurruchaga fue abierta por Lourdes Romano, violinista de 13 años que interpretó Let it be, de Los Beatles, tema preferido de la hija de los Miranda, que tenía esa frase tatuada en la muñeca izquierda.

A continuación, habló Silvia, que inmediatamente descubrió una placa junto a Oscar, Victoria Ferreyra y Cristian Pugliese, mientras Julia Zenko interpretaba la canción Honrar la vida.

Entre el centenar de asistentes se destacan además otros familiares de víctimas de la violencia a quienes los Miranda dieron un sitio protagónico: Adriana y Diego, papás de Lola Chomnalez, y Graciela y Silvino, papás de Fernando Báez Sosa.

Estuvieron asimismo Viviam Perrone, Isabel Yaconis, Marta y Guillermo Canillas, y Nora y Eduardo Iglesias, todos de la Asociación Civil Madres del Dolor; igual que Victoria y Guillermo Bargna; junto a más parientes de víctimas.
Gabriel Becker, abogado de los Miranda, participó acompañado por su socio David Berstein.

Entre mariposas

«Flores para Martina» incluye dos retratos de la hija de Silvia y Oscar. Uno, ubicado cerca de la calle Serrano, muestra un enorme rostro sonriente de la joven, de unos dos metros de alto, escoltado por los de Frida Kahlo a la izquierda y la Madre Teresa de Calcuta a la derecha.

Los tres personajes están sobre fondo celeste, entre mariposas azules y margaritas amarillas de tallos verdes.

La otra representación de Martina, cercana a la calle Gurruchaga, ilustra a la chica de cuerpo entero, igualmente con unos dos metros de alto, y ataviada con vestido celeste hasta el piso, alas de igual tono y un ramo de rosas carmesí en la mano derecha.

Junto a la figura se lee el eslogan de la obra en letras blancas cursivas: «trascender es seguir viviendo»; todo sobre fondo granate, y con base de margaritas blancas y rojas.

Entre infinidad de detalles que sorprenden al público al observar el mural hay una pareja de elefantes y otra de colibrís que honran el Día de los Enamorados.

Victoria Ferreyra es iniciadora de la Fundación Pinta Argentina (pintaargentina.com.ar), que dirige, y Cristian Pugliese es pionero de la empresa Polacrin (polacrin.com.ar). Martín Garcilazo, presidente de la Comuna 15, donde está la plaza, fue el respaldo institucional del proyecto.

Mayk Casais, colaborador de Victoria, aportó también sus pinceladas. Otros bastiones fueron Hernán Ramírez, fotógrafo, y Fernando Maldonado, asesor de prensa.

Silvia Fredes habla durante la inauguración del mural. La observan Oscar, su esposo (de brazos cruzados); Diego y Adriana Chomnalez; Silvino y Graciela Báez Sosa; Victoria Ferreyra; y Cristian Pugliese.

«Hay que hacer algo»

«Gracias a todos los que están», dijo Silvia Fredes en la inauguración; «que conocieron o no a Martina; a sus amigos; iba a escribir algo, pero dije: para qué, si lo que tengo que decir tiene que salir del corazón».

«Cuando empezamos a pensar con Oscar, mi marido, el papá de Martina… Pensamos en hacer algo para ella, para cerrar esta etapa, la justicia que nunca tuvimos.»

«Ya que el asesino de Martina se mató [Damián Villanueva, porteño de 24 años, apareció ahorcado en el baño de su casa dos días después de atropellarla], dijimos: hay que hacer algo, se lo debemos a ella; pensamos en un mural que concientizara en seguridad vial«.

«Gracias a Alicia Loza [mamá de Celso Paz], que me inspiró para avanzar; a las Madres del Dolor: Viviam, Marta, Isabel, Norita, Silvia, Elsa, Elvira; todas me empujaron a seguir trabajando y hacer algo por ella».

«Cuando me presenté en la Comuna 15 tenía la esperanza de hacer un mural de una pared; la Comuna 15 me abrió las puertas, me dijo que lo podía hacer».

«Cuando me encontré con Victoria, ella me dijo: yo no pinto muerte, yo pinto vida; a Martina, si vos me dejás, la vamos a hacer vivir en cada color, sonrisa y flores de este paseo».

«Me cambió la cabeza, porque descubrí que se le podía dar vida, que podíamos dejar un mensaje; entre colores y flores podíamos dejar un mensaje a los demás; para que cuando se suban a un auto sepan que tienen un arma en las manos».

«Ella me enseñó, en cada pincelada de vida que dio, que podemos con color hacer revivir a Martina».

«Para concientizar»

«Ver a los amigos pintando fue una gran alegría», siguió la mamá de Martina en el Patio Gurruchaga; «que los vecinos vinieran a colaborar también; ver ahora a toda esta gente que esta acá; no solo por mí, sino por ella; no solo por Oscar, sino por Martina».

«Me hace sentir que el trabajo que empezamos a realizar va bien; porque trascender es seguir viviendo y veo que esta trascendiendo en cada uno de los que están acá».

«No tengo más que palabras de agradecimiento para todos; para Cristian, que fue uno de los colaboradores más grandes que tuvo esta obra, su pintura está en los murales».

«A Victoria, que entre cosas familiares de ella puso 40 días de obra acá; y enojos y risas y atrasos en cosas de ella; y siguió pintando y me siguió mandando mensajes de aliento».

«Me decía: no dejes que esto termine en esta plaza; que esta plaza haga cosas para concientizar, para dar mensajes».

«A cada uno; Martin Garcilaso, presidente de la Comuna; Maxi; Marilú, que fue una de las primeras que me abrió la puerta; a cada uno de ellos: gracias».

«Sobre todo a mis amigos, que bancaron cinco años de estar al lado mío sin decirme nada, solamente estando; gracias a todos y cada uno de ellos, a los que fui rescatando también en estos cinco años; que se volvieron familia, porque tenemos el mismo dolor».

Martina se divierte posando para una foto con sus padres Oscar y Silvia en la playa, el verano anterior a la tragedia.

«Que Martina trascienda»

«Creo que nosotros como papás de Martina hemos cerrado una puerta al homenajear a Martu», redondeó Silvia, «el pedido de justicia; pero esa puerta que nosotros cerramos, la queremos dejar abierta para cada pedido de justicia que todavía está esperando».

«Como el de Fernando, como el de Lola, como el de tantos chicos que día a día entran a la Asociación pidiendo justicia».

«Este es un espacio para cada uno de ellos; cada pincelada refleja el pedido de justicia de los papás y de cada uno de los que marcharon demasiado pronto».

«Gracias, no tengo más palabras que decir; si alguien quedó pendiente, que no le agradecí, pido disculpas; como dije antes, no escribí lo que iba a decir, dije: que salga del corazón lo que sea».

«Lo único que quiero es darles las gracias y abrazarlos fuerte a todos; que Martina trascienda, trascender es seguir viviendo».

«Una princesa»

«Creo que el arte es un lenguaje universal», dijo Victoria Ferreyra entrevistada por Todo Noticias (tn.com.ar); «cuando lo juntás con la resiliencia y lo ponés al servicio de la comunidad, podés visibilizar las causas que requieren más atención».

«Lo que percibí es que ella [Martina] era una adolescente con alas, como una princesa de cuento; por su estética, su ternura, sus tatuajes y símbolos; por eso la pintamos con alas al lado de retratos de Frida Kahlo y la Madre Teresa de Calcuta».

«Queríamos hacer algo que transmita compasión y sentimientos; cuando yo pinto, pinto vida».

«La plaza estaba con las paredes vandalizadas y deterioradas, al límite del gris y negro; de ser una pared muerta, pasó a cobrar una vida intensa a través de los colores; esto ayuda a los estados de ánimo de las personas que la observen».

«Patio Gurruchaga», dice el cartel amarillo cercano a la calle homónima. Detrás se observa un fragmento del mural florido y multicolor de Victoria Ferreyra.

«Decidimos hacer un mural»

«La mató Damián Villanueva», cuenta Silvia Fredes en diálogo con Voz por Vos, «que hizo todo mal esa noche: exceso de velocidad, semáforo en rojo, escapó en contramano por la avenida Corrientes y a los dos días se suicidó, dejándonos a nosotros con las manos vacías».

«Como siempre decimos, al matarse cerró la puerta con llave y tiró la llave».

«Nosotros decidimos después de un tiempo ver en qué podíamos devolverle a Martina un poco de lo que alguien le había quitado y nos había dejado, como dije antes, con las manos vacías, por no poder obtener justicia».

«Justicia que tampoco es algo que garantice nada, porque ni eso la iba a devolver, ni hay garantía de qué justicia hubiese tenido».

«Entonces decidimos hacer un mural de concientización vial; recurrimos a la Comuna 15, que quedó muy conforme con el proyecto y nos acompañó todo este tiempo con el proceso».

«Nos pareció bien que dentro del arte podamos hacer una concientización sin seguir remarcando la forma en que ella murió y el patio se llenó de colores, de flores».

«Ella está en la entrada con alas celestes y la frase: trascender es seguir viviendo; tiene dos entradas el patio; en la otra está ella también, pero acompañada por Frida Kahlo y la Madre Teresa de Calcuta».

«Quién es Martina»

«La frase trascender es seguir viviendo nos quedó a Oscar y a mí cuando escuchamos decirla a Juan Alberto Badía [poco antes de morir en 2012 de una enfermedad terminal]».

«Dijo que lo único que quería era trascender, que si nadie lo recordaba el paso por esta vida hubiese sido en vano».

«Creo que eso nos motivó a buscar que Martina trascienda, que vuelva a vivir con nosotros; traerla de vuelta es imposible; pero trascender en el sentido de tenerla ahí y de que la gente sepa por qué está ahí, se interiorice».

«Nos preguntaban mientras se estaba pintando: quién es Martina; nosotros contábamos, aunque, como es un paseo del barrio, la mayoría había estado en sus marchas [de reclamo de justicia], la mayoría sabía de qué se trataba».

«El objetivo que nosotros tenemos ahora, para seguir trabajando en el mismo espacio, es que trascienda».

«Está trascendiendo en todos los corazones de las personas que fueron a dar una pincelada, en las personas que siguen yendo a la plaza y saben quién es, en los periodistas que también supieron contar la noticia en varios lugares del país».

«Hijos del rigor»

«En seguridad vial hay una concientización mínima», continúa la mamá de Martina mano a mano con Voz por Vos; «no podemos decir que los familiares de hechos viales estamos ganando batallas, porque ni siquiera hemos pasado la primera; es muy insignificante lo que se está aprendiendo».

«A veces suena feo, quizás me equivoque, pero somos hijos del rigor; siempre pensamos que a nosotros no nos va a pasar; yo pensé que nunca me iba a pasar y que lo que veía por televisión solo queda en esa caja cuadrada; hasta que me pasó; la gente todavía no entiende que el auto es un arma».

«La justicia tampoco nos ayuda, los jueces están empeñados en dar tres años en suspenso [que evita la prisión efectiva en homicidios viales]».

«El que mató a Martina ese día no dijo mientras se cepillaba los dientes: voy a matar a Martina, obvio que no; pero si hacés todo mal, sabés que podés terminar con tu vida o con la de los demás».

«Es muy poco lo que se está haciendo en seguridad vial a conciencia; al Estado le podemos pedir un montón de cosas: infraestructura, multas, controles; un montón de cosas; pero si la sociedad no empatiza, es muy difícil».

«Con Viviam Perrone»

«Ahora que tenemos la pandemia sabemos que una vacuna es lo que salva; además de el cuidarse, el tapaboca, el alcohol en gel, un montón de cosas».

«Lo mismo con el auto, nosotros tenemos la solución en las manos; ni siquiera es una vacuna, es saber que cuando subo a un auto tengo que tener todos los reflejos, manejar con responsabilidad».

«Si la sociedad no empatiza, veremos a cuenta gotas los cambios; quisiera que la sociedad entienda sin necesidad de pasar por lo que nosotros estamos pasando, esta silla vacía que quedó en casa».

«Estoy desde hace un poco más de dos años en la Asociación Madres del Dolor, con Viviam Perrone venimos trabajando en un montón de cosas».

«Además de acompañar, concientizar, llamar, hablar, tratar de meter: no tomes y manejes, mejor tomate un taxi, igual si tomas tené cuidado, porque un peatón alcoholizado tampoco es mucha seguridad».

«Un hada en la plaza»

«Con mi marido y otras personas y familiares de víctimas de tránsito queremos hacer concientización dentro del paseo», destaca Silvia en la charla con Voz por Vos; «que no se reduzca a 1600 metros cuadrados de pintura; ya está, ya se hizo; no, queremos mostrar por qué está ahí».

«Los chiquitos dicen: tenemos un hada en la plaza; queremos que se trabaje con ellos; conocemos Piloto X [personaje que promueve la seguridad vial], que trabaja mucho con chicos».

«Sería bueno hacer concientización vial en el espacio; la Comuna 15 nos dijo que está a nuestra entera disposición, la gente de seguridad vial de la ciudad también».

«Sería un espacio para empezar a concientizar desde el juego, no tanto en leyes, que es lo que menos entiendo».

«Hace cinco años que pasó lo de Martina, hace dos años que salí de casa; me gustaría empezar a educar desde chiquitos, con el juego; ellos son esponjas, que ayuden a manejar a los adultos».

«Los chicos ahora te dicen: ponete el cinturón, no uses el celular; creo que ellos nos pueden dar una enseñanza muy potente, nosotros tenemos que darles las herramientas».

«Hay luz y vida»

«Alicia Loza es una mamá que perdió a su hijo [Celso Paz] en Vicente López pisando el tercer riel y logró colocar la primera estrella amarilla de su hijo en tierras ferroviarias; es una mamá que nos empujó cuando fuimos a la Comuna».

«Marilú, alguien que también nombré en la inauguración, era funcionaria de de Espacios Verdes cuando arrancamos con esto; después vino un cambio de Gobierno y se tuvo que ir, pero ella fue la primera que nos dio el visto bueno».

«Cuando cambiaron la Comuna tuvimos que volver a empezar y ahí estaba Maximiliano Zago, quien también empatizó con lo del mural. Y cada uno de los de la comuna 15 nos dieron el OK y nos escucharon siempre. Maximiliano, Yasmila y el presidente mismo, Martín Garcilazo.»

«Por otra parte, Hernán Ramírez nos ayudó todo el proceso con las fotos y Fernando Maldonado, asesor de prensa, nos ayudó con todo el armado.»

«Para los que quieran conocer el paseo; se encuentra en Serrano 1070; es un espacio muy lindo para ir con chicos, seguro, van a ver 1600 metros de pintura que embellecen el lugar, que no es triste, todo lo contrario, hay luz y hay vida en cada pincelada».

«¿Cómo hacés?»

«En la inauguración dije que nosotros cerramos una puerta», concluye Silvia en el diálogo con Voz por Vos, «en el sentido de que justicia no vamos a tener, pero con este homenaje dejamos una puerta abierta para todos los que sí pueden buscar justicia».

«Queremos trabajar con ellos en el espacio, quizás es un sueño; pero bueno, quién dice que no se puede soñar».

«Muchos me preguntan: ¿cómo haces para vivir?; les contesto: quién dijo que esto es estar vivo ¿no?; con mi marido siempre dijimos que se lo debemos a ella; por respeto a ella tenemos que seguir de pie, seguir levantándonos todas las mañanas».

«Pasé mucho tiempo sin querer salir de casa, hasta que dije: me muero con Martina o hago algo, salgo y hago algo».

«Sentí que quedándome encerrada en casa le faltaba el respeto; yo tengo la posibilidad de seguir viviendo, ella no; me debe estar diciendo: vos tenés la posibilidad de vivir y la estás desperdiciando; yo quería esa posibilidad y me la quitaron».

«Era faltarle el respeto a ella; decidí que, aunque no sé si es vivir, voy a subsistir, seguir remando día a día, dándole batalla a esta vida».

«No solamente nos mataron a Martina, sino el presente y el futuro; era la única hija, quedamos vacíos; pero con un montón de amigos y proyectos en su nombre, para cumplir el refrán que elegimos: trascender es seguir viviendo».

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