
La medida fue ordenada por la Secretaría de Trabajo, en medio de fuertes protestas en la planta de neumáticos tras el anuncio de su cierre.
Tras la decisión de la empresa fabricante de neumáticos Fate de cerrar de manera definitiva su planta industrial, el Gobierno nacional activó la conciliación obligatoria para intentar encauzar el conflicto. La medida fue adoptada por la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero, en el marco de una audiencia virtual realizada este mediodía entre representantes de la compañía y del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA).
Según trascendió, fue el propio Cordero quien comunicó la resolución a las autoridades de la firma y a los delegados sindicales que conduce Alejandro Crespo. A través de un comunicado difundido por el Ministerio de Capital Humano, la cartera que lidera Sandra Pettovello estableció un plazo de 15 días para que las partes negocien y acerquen posiciones.
El texto oficial dispuso que, mientras dure la conciliación, se deberá retrotraer la situación al estado previo al conflicto y las partes deberán “abstenerse” de adoptar medidas que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales. Además, el Ministerio aseguró que continuará promoviendo instancias de mediación “en resguardo del empleo y del cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social vigente”.
Cambios en el foco de las críticas
Con el correr de las horas, la postura oficial mostró matices. En un primer momento, desde el entorno presidencial deslizaron cuestionamientos hacia el sindicalismo, en especial contra el SUTNA, al que señalaron por su accionar en el conflicto. Sin embargo, más tarde el eje de las críticas se trasladó hacia la conducción empresaria y, particularmente, hacia la familia Madanes Quintanilla, propietaria de la firma.
En Balcarce 50 reconocieron que el sector arrastra dificultades desde hace años y remarcaron que la empresa ya había atravesado un plan preventivo de crisis en 2019. También señalaron que el anuncio se produjo en un contexto político sensible, a horas del tratamiento en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo.
El propio presidente Javier Milei dejó entrever su malestar en redes sociales al sugerir que el cierre no fue casual y que podría tener impacto en el debate legislativo. En el oficialismo comenzó a circular la hipótesis de que el momento elegido para comunicar la clausura de la planta respondió a una estrategia deliberada para tensionar la discusión parlamentaria.
Impacto sindical y paro de la CGT
La decisión de Fate implica el despido de 920 trabajadores y el cierre de su planta en el partido bonaerense de San Fernando. Empleados de la fábrica aseguraron que se enteraron durante la madrugada de la determinación empresarial.
En paralelo, el movimiento sindical redobló la presión. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una conferencia de prensa para anunciar un paro general previsto para el jueves, en coincidencia con el debate legislativo del proyecto de “Modernización” laboral.
Pese a la conciliación obligatoria, en el Gobierno reconocen que las posibilidades de revertir el cierre son acotadas, ya que la empresa manifestó su intención de cumplir con el pago de las indemnizaciones correspondientes para concretar la clausura definitiva de la planta.




