Campañas / Ayuda Más Información

Avenidas transitadas vs. calles tranquilas: Elegir el mejor camino para caminar al trabajo, evitando la contaminación

Un estudio advierte que no siempre optar por ir a pie al trabajo es la mejor opción si se lo hace ante grandes exposiciones al humo que emiten los vehículos.

El carbono negro es uno de los componentes de la contaminación del aire, y proviene de la combustión incompleta por los vehículos diesel. Se sabe que se asocia con una serie de enfermedades respiratorias, como el asma, así como con patologías cardiovasculares.
Ir al trabajo caminando por calles laterales tranquilas en lugar de las carreteras principales puede ayudar a las personas a evitar la exposición a los puntos altos de contaminación del aire perjudicial, según señaló un nuevo estudio que se presenta en el Congreso Internacional 2015 de la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias que publica 24 Horas, de Chile.

Ir al trabajo caminando por calles laterales tranquilas en lugar de las carreteras principales puede ayudar a las personas a evitar la exposición a los puntos altos de contaminación del aire perjudicial.

El carbono negro es uno de los componentes de la contaminación del aire, y proviene de la combustión incompleta por los vehículos diesel. Se sabe que se asocia con una serie de enfermedades respiratorias, como el asma, así como con patologías cardiovasculares.
Según destaca la publicación, la doctora Lee Koh, investigadora en el Instituto Blizard en la Universidad Queen Mary de Londres, en Reino Unido, empleó un monitor de mano para medir los niveles de partículas de carbono negro mientras caminaba entre Whitechapel en el este de Londres y Moorgate, que está más cerca del centro de Londres, entre las 16 y las 19 horas utilizando carreteras principales. A continuación, empleó un planificador de ruta de senderismo urbano para planificar un camino más tranquilo que podría, potencialmente, contener menores niveles de contaminación del aire.

La doctora Lee Koh, investigadora en el Instituto Blizard en la Universidad Queen Mary de Londres, en Reino Unido, empleó un monitor de mano para medir los niveles de partículas de carbono negro mientras caminaba entre Whitechapel en el este de Londres y Moorgate.

«Sabemos que la exposición a corto plazo al carbono negro se asocia con un aumento de los ingresos hospitalarios debido a síntomas respiratorios y que la exposición a largo plazo se vincula con exacerbaciones y el incremento de la prevalencia del asma. Como Londres es una de las ciudades más contaminadas por carbono negro en Europa, resultan interesantes las maneras mediante las cuales la gente podría reducir su propia exposición y queríamos ver si caminar por lugares más tranquilos podría ayudar a conseguirlo», relató Koh.
«Hemos encontrado en este pequeño estudio que la gente podría evitar picos de carbono negro si opta por caminar por una ruta más tranquila», manifestó.
Caminando la ruta muy transitada seis veces entre febrero y mayo produce mediciones de carbono negro de entre 3.339 a 6.995 ng/m3 cada cinco minutos (nanogramos de carbono negro por metro cúbico por cada cinco minutos).

«Hemos encontrado en este pequeño estudio que la gente podría evitar picos de carbono negro si opta por caminar por una ruta más tranquila».

Al caminar por las rutas más tranquilas seis veces a la misma hora del día, las mediciones oscilaron entre 2.555-5.854 ng/m3 por cada cinco minutos, lo que, aunque es ligeramente inferior a la ruta más ocupada, no supone una diferencia estadísticamente significativa. Según Koh, la diferencia estadísticamente significativa está en los peaks de la exposición al carbono negro entre las dos rutas.
«Los peaks son cuando están presentes niveles mucho más altos de contaminación. Por ejemplo, cuando uno se detiene a cruzar una calle muy transitada y, por lo tanto, está sujeto a un mayor nivel de contaminación en comparación con caminar lejos del tráfico», explicó.
No hubo peaks en la exposición de carbono negro en la ruta alternativa, mientras que en el camino más transitado registró tres ocasiones en las que se superaron los niveles de carbono negro: 10.000 ng/m3 por cada cinco minutos, oscilando entre 10.209 a 10.454 ng/m3 por cada cinco minutos.
Para poner estas cifras en contexto, el Índice de Calidad del Aire diario de Reino Unido sugiere que la exposición a partículas finas de la contaminación del aire conocidas como PM2.5 (partículas que miden aproximadamente 2,5 micrómetros o menos de diámetro, de las cuales el carbono negro es un constituyente) no debe exceder de 35.000 ng/m-3 durante un periodo de 24 horas.

SHARE
Director de Voz por Vos. Locutor, periodista y docente. Conductor de "Ventana Abierta", lunes a viernes de 12 a 14 (FM Milenium -FM 106.7-). Columnista de temas sociales en Radio Ciudad y docente en la escuela de periodismo ETER.
PUBLICACIONES RELACIONADAS
2015: El año con la solidaridad a flor de redes sociales
Dengue, Zika y Chikungunya: Qué medidas tomar a la hora de viajar en avión
Contra la sal oculta: La campaña para detectarla en alimentos en los que no advertimos su presencia

Deje su comentario

*